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Recorrido por la memoria en el Nordeste Antioqueño

Delegaciones provenientes de Bogotá, Medellín y Barrancabermeja convocadas por la Corporación Reiniciar, Cahucopana, la ACVC, Credhos y Memoria Viva-con el apoyo de la Unidad para la Atención y Reparación Integral de las Víctimas, para honrar la memoria de las víctimas de las masacres ocurridas en Vegachí, Cañaveral, Remedios y Segovia (Antoquia). Foto y textos: Prensa Reiniciar.

En Vegachí inició hoy, 10 de noviembre, el recorrido denominado Sembrando Esperanza, cosechando memoria, paz y reconciliación que conmemora la memoria de las víctimas de Segovia, Remedios, Vegachí y Cañaveral asesinadas a manos de los paramilitares ante la mirada indiferente de la Policía y el Ejército.

Tres delegaciones de Bogotá, Barrancabermeja y Medellín – y también estudiantes de colegio de Vegachí- recorrieron las calles de este municipio del Nordeste Antioqueño hasta llegar al parque central donde se rindió un sentido homenaje a las víctimas.

El acto central contó con la bendición del párroco del municipio Alberto Avendaño. Néstor Bustamante,  personero municipal,  dijo que a pesar de los hechos violentos que sufrió Vegachí estos no han detenido el desarrollo y que no los han derrotado.

Por su parte, la secretaria de gobierno del municipio Dubermary Velásquez sostuvo que el plan del desarrollo de esta población -2012-2015- le apuesta al desarrollo y a las víctimas. Por ello, la construcción de una memoria histórica y sólida colectiva no puede olvidar a aquellas personas cuyos derechos han sido vulnerados.

En ese mismo sentido se expresó Carlos Morales, representante de Cahucopana, quien recordó que allí no estaban todas las personas que deberían estar pues hacen falta las víctimas. Morales agregó que la paz debe tener en cuenta las necesidades de éstas.

Durante este sentido acto-homenaje grupos de artistas como un colectivo de Bello Antioquia expresaron -de la manera que mejor saben hacerlo- con hip hop, rap, historias orales, música, y poesía sus sentimientos con respecto a esta violencia en el país, que según ellos no ha acabado.

Del poeta Jairo Alberto Uribe, se leyó un poema titulado Campesino Asalariado en el que describe el horror de las masacres en las cuales las vidas de campesinos inocentes son acabadas por las balas asesinas.

«Después de un largo camino y horas de estarlo buscando encontraron su cadáver con efectos de un disparo, dizque por ser guerrillero que estaba mimetizado,la verdad… era un campesino, campesino asalariado (…)», Jorge Alberto Uribe.

Tras la lectura del poema, Jael Quiroga directora de la Corporación Reiniciar afirmó que se debe insistir en recordar la historia de las víctimas, sus rostros, lo que hacían: «Ojalá hoy sea el día para saber quiénes eran, cuánto le aportaron al pueblo y reconstruir la memoria de cada uno».

En Vegachí, un 29 de febrero de 1997, 20 miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia incursionaron en el pueblo y asesinaron a 10 personas, a quienes sacaron de sus casas, en diferentes lugares del pueblo. De ahí la importancia de iniciativas como éstas de las organizaciones para preservar la memoria, dijo Vladimir Rodríguez, de la Unidad Nacional para la Atención y Reparación Integral de las Víctimas.

Al finalizar el homenaje a las víctimas de Vegachí, las delegaciones continuaron el recorrido hasta Remedios (Antioquia) donde el 2 de agosto de 1997 una masacre acabó con la vida de siete personas, entre ellas el ex alcalde de Remedios (Antioquia) por la UP Carlos Rojo.

De la misma manera en que los paramilitares asesinaron a las personas en Vegachí lo hicieron en Remedios. El modus operandi fue el mismo, sus mecanismos de terror iguales: con lista en mano llegaron al pueblo, sacaron a las personas de la lista de sus casas.

Después realizaron con ellas un recorrido macabro ante la mirada indiferente de la Policía y Ejército y los asesinaron para escarmentar a la población que se organizaba políticamente y que simpatizaba con la izquierda social y política representada en la UP.

En Remedios, Libia Rosa Rojo hermana de Carlos Rojo a quien le mataron no solo a su hermano sino a otros familiares cantó entre lágrimas y sollozos una canción que compuso para su hermano asesinado frente a los asistentes que tampoco pudieron contener las lágrimas.

Tras su conmovedora participación, Gerardo Acevedo presidente de Cahucopana, quien agradeció a los presentes la participación activa en este sencillo homenaje. Jael Quiroga leyó los nombres de las personas asesinadas, recordó quienes eran y qué hacían. Al finalizar la lectura una placa conmemorativa con los nombres de las siete personas asesinadas fue dejada en la Casa de la Cultura del pueblo para que la comunidad tenga este referente de la memoria colectiva.

Al caer la tarde las delegaciones partieron con rumbo a Segovia (Antioquia) en cuyo coliseo descansan y donde se llevará a cabo la jornada cultural de cierre de este recorrido por la memoria conmemorando un año más de la Masacre de Segovia  mañana 11 de noviembre.

 

Fuente: Prensa Reiniciar

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