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Los corruptos se juntan para defender la chequera que financiamos y que han robado

Cuando el bloque de poder regente deja de lado sus rencillas de jardín infantil que en nada los distancia y se unen en torno al que dijo Uribe, lo hacen porque están cuidando la chequera del estado, esa de la que se han lucrado y la cual nosotros financiamos, chequera que se han apropiado prácticamente desde la fundación de la patria.

Por tal motivo es a esa administración, viciada por el clientelismo de las viejas oligarquías y a su clase política a la que le debemos preguntar:

¿Por qué no hay más universidades?

¿Por qué no hay más hospitales y el mismo sistema de salud es un paciente en estado crítico?

¿Por qué somos uno de los países más desiguales del mundo lo que contrasta con nuestra riqueza como país?

¿Por qué somos uno de los países peor calificados académicamente hablando por diferentes pruebas internacionales mientras acceder a la educación de mierda que nos dan sigue siendo un privilegio? Por ellos.

Ellos representan una Colombia anacrónica de señores feudales y esclavistas, la Colombia del siglo XIX que envió a sus hijos a la muerte en guerras que se miden en litros de sangre durante todo el siglo XX y pretende seguir haciendo lo mismo en el XXI.

Es la misma Colombia goda y radicalizada en sus creencias que no puede decir LESBIANA, sin caer en pecado y recurre a términos como “la población no heterosexual”.

Le corresponde hacer un juicio de valores al pueblo colombiano, por tal motivo no es descabellado comparar el saldo de una de las dictaduras más salvajes vividas en Latinoamérica con los mandatos democráticamente elegidos de Álvaro Uribe Vélez.

Durante el 2011 en Chile

La Comisión Asesora para la Calificación de Detenidos, Desaparecidos, Ejecutados Políticos y Víctimas de Prisión Política y Tortura, comúnmente conocida como la Comisión Valech, entregó un informe sobre el número de víctimas registradas durante la dictadura de Pinochet que empezó en 1973 y finalizó en 1993, dicho informe fue entregado al mandatario chileno Sebastián Piñera, el documento señalaba que el número de víctimas ascendía a las 10 mil, y de ellas 3 mil correspondian a fallecidos. Si contrastamos las cifras de la dictadura chilena con los gobiernos “democráticamente elegidos” de Álvaro Uribe Vélez, entendemos que nuestra sobre valorada democracia ha reclamado más sangre que la reclamada por cualquier dictadura del cono sur.

Hoy se habla en Colombia de 10 mil ejecuciones extrajudiciales conocidas comúnmente como los falsos positivos.

Le puede interesar porqué continúan los Falsos Positivos 

La Corte Suprema de Justicia recientemente tomó la decisión de declarar crímenes de lesa humanidad las masacres de El Aro y La Granja, en Ituango, Antioquia; y el asesinato de Jesús María Valle, profesor y defensor de derechos humanos, la decisión busca evitar que estos crímenes queden en la impunidad. Las masacres, perpetradas por paramilitares, se ejecutaron el 22 de octubre de 1997, en el caso de El Aro, y el 11 de junio de 1996 la de La Granja. Los dos hechos se presentaron durante la gobernación de Uribe (1 de enero de 1995 al 31 de diciembre de 1997).

Los expedientes de estos casos duraron cuatro años guardando polvo en el despacho del magistrado Gustavo Malo, investigado por su aparente responsabilidad en la red de corrupción en el interior de la Corte. El nombre de Álvaro Uribe Vélez aparece constantemente relacionado al Mundo del Narco-paramilitarismo, algo que ya de por sí debería llamarnos a una profunda reflexión sobre el accionar de la clase política y no a seguir apoyando con los ojos vendados los el accionar de un criminal.

Una de las características del régimen político colombiano es la impunidad, no es de extrañar que Uribe siga siendo uno de los grandes electores del país, cuando ya no diferenciamos como país, el liderazgo dentro de las reglas democráticas, del todo se vale impuesto por el uribismo en tres décadas, y por las viejas oligarquías en dos siglos.

 

 

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