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Fascismo: ¿fase extrema del imperialismo?

Fascismo: ¿fase extrema del imperialismo? - vatican50_08

A muy buena hora y de buenas maneras se está dando entre los llamados marxistas (de las diversas vertientes) de Nuestramérica una discusión, más que un debate, en torno a la compleja “noción” de Fascismo. En consecuencia, deseo continuar aportando algunas ideas elementales o rasgos esenciales y básicos que ayuden al esclarecimiento de esta densa nube negra que como una pesadilla interminable ha caído sobre nuestros pueblos.

Lo primero que se debe decir es el fascismo como lo recordaba fulminantemente Poulantzas, no cae del cielo como un rayo. Necesita de una larga incubación, como los huevos de la serpiente. Es decir, que cuenta con una larga Historia y es (como lo enseñan los antifascistas verdaderos) resultado de varios elementos reales presentes en casi todos los casos analizados, tanto del fascismo llamado clásico como el actual; que se deben agregar a la esencial dimensión Histórica. Sin un análisis histórico concreto de la situación concreta (recordemos: “La historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de las luchas de clases” … Marx-Engels. El manifiesto comunista, 1848.) no es posible captar la complejidad del fenómeno, ni trascender los análisis socialdemócratas que obvian este aspecto fundamental.

Acompañan a la dimensión histórica, los siguientes elementos:

2- Una larga y profunda crisis económico-social del capitalismo monopolista dominante ya globalizado con todas sus ruinosas consecuencias en la sociedad, como por ejemplo la de 1930, o la de 1970 en Latinoamérica especialmente Chile y el Cono Sur incluido el sur brasileño; seguida de una crisis de Hegemonía del bloque de poder imperialista, que lo obliga a recurrir a la violencia más extrema y cruel para conservar su dominación y las condiciones de explotación de la fuerza de trabajo humana, mediante la creación de un nuevo tipo de Estado (Orden Nuevo) lo que obliga entonces, a diferenciar conceptualmente dominación, explotación y opresión. Recordemos la clásica frase de Dimitrov en 1935, presente en la mayoría de los análisis clásicos de los dirigentes marxistas de su época y con la cual dejó claro el aspecto central del fascismo naciente: El poder del capital financiero imperialista: “la dictadura terrorista abierta y sanguinaria de los elementos más reaccionarios, más chovinistas y más imperialistas del capital financiero”.    

2- Un desenlace desfavorable al proletariado en la lucha de clases que lleva a los dominantes a “pulverizar” (verbo usado por Gramsci) a la clase obrera y sus escasos aliados en reflujo, desarmados primero espiritualmente y luego físicamente, en una brutal lucha callejera por grupos “para militares” freikorps, camisas negras, camisas pardas, blancas, azules, inteligencia militar, autodefensas unidas de Colombia, ESMAD, etc

3-Un nuevo tipo de Estado que siguiendo la formula Gramsciana (en Estado= Hegemonía + Coerción) implica: Coerción, mediante el terror abierto del Estado con un reforzamiento extremo de la maquina militar existente. Hegemonía, mediante la “propaganda masiva” envuelta en una “neo- lengua”, impuestas por los medios más modernos de comunicación de masas de que se disponen en la sociedad en ese momento concreto, que va envolviendo y cooptando rápidamente a todos los demás aparatos ideológicos del Estado (instituciones) especialmente el aparato Judicial y los tribunales para que le den la apariencia de legalidad.

4- Un proceso de enajenación (separación y aislamiento) de un enemigo número uno de la sociedad, al cual achacar todos los males y penurias provocados por la crisis y por lo tanto objeto del odio incitado desde las alturas, que en los regímenes “clásicos” fue la mezcolanza “judeo- bolchevique, masónica”, posteriormente reducida al odiado comunismo ateo de cualquier vertiente, bolchevique, trotskista, maoísta, guevarista, castro-chavista, etc, y que por ejemplo en Colombia, fue presentada por el Falangista Laureano Gómez en 1936, bajo la “quimera” del Basilisco.

5- Un partido de masas (führerpartei) de la clase dominante con fuerte arraigo histórico en los sectores más conservadores y antisocialistas de la sociedad, incluidos los sectores religiosos pelechadores y sostén del régimen existente. ¿Recuerdan a monseñor Rubiano, capellán del ejército colombiano, bendiciendo las armas de guerra del plan Colombia, o los aportes institucionales al Poder del procurador Ordoñez, jefe del grupo ultraconservador Tradición Familia y Propiedad?

Fascismo: ¿fase extrema del imperialismo? - foto20

Monseñor Rubiano y Álvaro Uribe Vélez

Partido que en su radicalización causada por la pudrición producida por crisis generalizada evoluciona hacia posiciones cada vez más extremas y violentas en su lucha de clases contra el proletariado, centrando su trabajo político, ideológico y organizativo de masas, sobre las numerosas capas medias y clases subalternas (¿pequeña burguesía de los clásicos?) para ganarlas a su causa y así evitar que como sector intermedio y basculante situado entre la lucha capital- trabajo, se concientice y tome partido en favor de posiciones revolucionarias o incluso reformistas sostenidas por los proletarios y sus aliados.

6- La creación de un líder mesiánico que conjugue el verbo encendido sobre la “voluntad de poder y la esperanza de un orden nuevo puro y sanador” (oratoria demagógica) con una acción rastrera y brutal de la politiquería y los enjuagues corruptos y las componendas o “transacas” con el bloque de clases dominante (especialmente los financieros) en el mantenimiento del Poder existente, y al cual se le aliena la voluntad partidista: “el Partido lo es todo. Yo no soy nada”.

7- Militarización de la sociedad y de su correlato ideológico el militarismo, sobre un clima permanente de patrioterismo nacionalista de guerra y expansión militar sobre países vecinos.

8- Creación de una “verdad oficial y de amnesia colectica” que no admite ninguna otra opinión, y elimina despiadadamente o exilia a sus opositores o contradictores.

9- Finalmente en lo económico, un desarrollismo a secas basado en la unión de lo político con lo económico con un gobierno “corporativo y gremial” que recuerda la fuga hacia atrás, hacia el feudalismo medieval; actualmente inserto en el neoliberalismo depredador del sistema global del Imperialismo, que lucha desesperada por superar la profunda y larga crisis financiera de comienzos del siglo XXI y a la cual se le ha añadido la crisis ecológica, más la posibilidad real de que en su disputa geo-estratégica por la captura de recursos naturales periféricos, se genere una confrontación nuclear con las otras potencias neoliberales emergentes y rivales, como Rusia y China, poseedoras de armas nucleares.

Podrán existir más elementos, nadie lo duda, circunstanciales o incluso coyunturales y hasta locales, que hacen obligatorio considerar la gran complejidad del fenómeno, pero tras los cuales, pienso, se deben visualizar los 9 elementos esenciales enunciados arriba.

Con esto, creo se puede analizar un poco más, el clima de incertidumbre, en el cual nos encontramos.

Fuente Imagen Internet:  adolf-hitler-abad-schachleiter-albanus-y-reich-monsenor-ludwig-mueller-1934-c45kgj

 

Por Alberto Pinzón Sánchez
www.radiomacondo.fm

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