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NATALIA DURÁN LLEGA A CALI CON SU NUEVA PELÍCULA ‘UNA SELFIE CON TIMOCHENKO’. ESTRENO ESTE JUEVES 1o. DE MARZO.

NATALIA DURÁN LLEGA A CALI CON SU NUEVA PELÍCULA 'UNA SELFIE CON TIMOCHENKO'. ESTRENO ESTE JUEVES 1o. DE MARZO. - Natalia-Duran-es-Natalia-300x169

 

 

“Mi expectativa: lograr transmitir

un mensaje de reconciliación y reflexión”

* Este jueves 1º. de marzo se estrena en las salas de cine ‘Una selfie con Timochenko’, la cinta codirigida por Juan Pablo Salazar y Álvaro Perea y protagonizada por Natalia Durán, Manuel Sarmiento y Paula Estrada.  De la cinta, descrita por sus realizadores como incómoda, molesta e imperdonable, habla Natalia.

* En Cali estará en las salas de cine de Limonar, Jardín Plaza, La Estación, Simón Bolívar, Único y Palmetto.

La intención de esta película, que mezcla géneros como el documental, la ficción, la animación y el humor negro, es ofrecer otra perspectiva del proceso de paz que se adelantó en Colombia, no importa si votó por el “Sí” o por el “No”, si cree en el proceso o si lo considera una farsa, igual todos se sentirán aludidos y hasta molestos en algún momento, pero también le dará la oportunidad para reírse de los unos y de los otros.

“Siento que esta película, aunque no pretende enseñarle a nadie como debe vivir su proceso, sí pretende hacer reflexionar, no sobre quién tiene la razón, o por quién votar. Es recordar la profundidad de lo humano más allá de los roles que se desarrollan en una sociedad”.

 

Trailer

 

¿Cómo le explica a sus amigos que está interpretando a una actriz, modelo y presentadora  de TV, muy sexy, de nombre Natalia Durán en una cinta de ficción que tiene mucho de documental y hasta animación, mejor dicho una película degenerada?

Esto es una burla a nosotros mismos, es usarnos de experimento para comunicar un mensaje más profundo. Es sentir el corazón que late con dolor por lo que pasa en Colombia y en la humanidad y como se vuelve casi satírico el funcionamiento de todo un sistema ante la desgracia y el dolor ajeno.

A la gente le escandaliza, sin siquiera haberla visto, el hecho de que aparentemente estamos siendo políticamente incorrectos. Es un gran insulto y casi una broma grotesca el hecho de usar “discapacidades, situaciones dolorosas o razas para hacer una sátira” en una película.

Sin embargo ¿por qué no les parece igual en la vida real cuando es algo que hace parte de nuestra política pública? En nuestra sociedad se usa el “humanitarismo”  como caballito de batalla para conseguir votos, o demostrar resultados, o lograr intereses personales, como lo hace el personaje de Juan Pablo en la película.

Se manosea y se usa a las poblaciones para soportar intereses personales, por eso me alegra que se genere un escándalo, por qué así de horrible se ve la hipocresía y mucha de la  manipulación política y de algunos medios de comunicación usándonos como sus comodines.

¿Cuál era su expectativa de la película cuando empezó el rodaje y cómo fue cambiando en el proceso al punto de llegar a pensar en no seguir?

Mi expectativa era poder servir, tal vez lograr transmitir  un mensaje de reconciliación y reflexión que de alguna manera pudiera aportar algo a este gran reto colectivo que tenemos, llamado “paz”.

Desde mi punto de vista, a veces romántico, siempre he sentido que usar cualquier herramienta artística, pedagógica, espiritual, religiosa o cualquiera que esta sea, para fomentar y promover la compasión y la empatía es el camino correcto.

He tratado de aprender mucho mediante la aventura que fue para mí iniciar una fundación sin saber mucho al respecto. Siento la necesidad de experimentar y tratar de entender, cómo vamos a lograr  mejorar individual y colectivamente, así que cuando me invitaron a construir esta aventura me sentí llamada a apostarle a algo que anhelo, junto a dos hombres que quieren y trabajan por lo mismo, cada uno desde su valiosa visión.

Es por esto que al ser algo tan relevante para mí, al plantearlo de esta manera un poco disruptiva y al apostarle al humor y a la sátira como lenguaje cinematográfico, temía por no mantener el respeto hacia las víctimas, no balancear todos estos elementos dentro de un universo tan susceptible y delicado y no tener éxito en comunicar y aterrizar lo que queríamos con un poco de irreverencia pero logrando que no tomará una ruta equivocada.

 A pesar de nuestra experiencia como colombianos (y toda la violencia que hemos vivido) enfrentarse a temas tan fuertes como el genocidio traspasa cualquier barrera emocional por fuerte que esta sea ¿qué representó el viaje a Ruanda?

Ruanda nos enseña que el espíritu de la paz comienza con la transformación de los paradigmas que nos sitúan en lugares diferentes, privilegiados o en desventaja frente al otro y nos invita a entender de una manera profunda y sabía el significado de lo que llamamos humanidad, y la igualdad, que es en sí misma su propia naturaleza.

Es decir, el hecho de ser humanos y existir nos hace sin excepción parte de la misma familia. No son Hutus ni Tutsis son Ruandeses. Es uno de los mensajes más poderosos que nos deja un país que atravesó por una extrema polarización, justificado odio, rencor y necesidad de revancha.

Siento que es lo que nos falta asimilar e interiorizar a nosotros los colombianos, después de todas las diferencias, las orientaciones políticas y el dolor, somos colombianos y desde ahí, es desde donde deberíamos empezar a reconstruirnos y a reinventarnos en nuestra nueva historia.

 

Afirman Álvaro y Juan Pablo que esta película es su aporte a la paz… ¿qué es para usted?

Lo mismo. La diversidad de visiones que tenemos con respecto a la paz, es lo primero que debería respetarse en paz. Somos un ejemplo en sí mismo de lo que queremos comunicar, un grupo diverso con diferentes expectativas y pensamientos buscando que haya espacio para todos.

Para mí la paz no es un discurso moralista, así no funciona tan bien. ¿Qué hacemos con el odio y el dolor entonces?, ¿no lo tragamos? Creo que este proceso empieza con el reconocimiento de las emociones humanas, del dolor, de la rabia, la legitimación de todo lo que sentimos, no para quedarnos ahí, si no para entender que podemos transformarlo, que somos más que eso y a partir de entender la complejidad de nuestros sentimientos, poder experimentar más compasión hacia los demás.

Tenemos que reconocernos como seres imperfectos y completos. ¿Cómo podemos hablar de inclusión, si no somos inclusivos con nuestras propias características humanas? La construcción está en apostarle a la experimentación de la educación emocional, como dije antes, la empatía transforma. Siento que hay que apostarle a las herramientas que nos ayuden a agudizar nuestra capacidad de experimentar en mis emociones las emociones de los demás.

 

La historia

Juan Pablo, un funcionario de rango medio de la presidencia de Colombia quiere a toda costa levantarse a Natalia una actriz y presentadora de televisión que está lejos de sus posibilidades, pues esta “mamacita”, cree él, no se fijaría en un tipo en silla de ruedas, a menos que le dé acceso al cubrimiento de la noticia del momento: la firma de la paz.

Pero resulta que Juan Pablo no tiene injerencia en el tema, ni siquiera está invitado al gran evento y mucho menos podrá quedar en la foto de la posteridad junto al presidente de la república y a Timochenko, entonces tiene a toda costa que lograr no solo quedar en la foto oficial sino “lagartearse” una selfie con Timochenko. Eso seguro descrestará a Natalia, quien caerá rendida a las ruedas de su silla.

 

Descargue el ​Press kit aquí

Incluye entrevistas con Natalia Durán, Manuel Sarmiento y Paula Estrada

A los codirectores Alvaro Perea y Juan Pablo Salazar ​

Trailer, afiche, clips de rodaje y fotos 

 

www.radiomacondo.fm

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